El secretario general de Hezbollah, Naim Qasem, rechazó este lunes la extensión del alto el fuego entre el grupo chií libanés e Israel, anunciada.
el domingo por Estados Unidos, y exigió la retirada inmediata de las tropas israelíes de los territorios ocupados en el sur del Líbano.
En un discurso transmitido por la cadena libanesa Al Manar, Qasem declaró:
“No aceptamos la prórroga del plazo de retirada israelí ni siquiera por un día.
Israel tiene que retirarse tras cumplirse los 60 días de la tregua inicialmente acordada”.
El acuerdo, negociado en noviembre por Estados Unidos y Francia, puso fin a 14 meses de enfrentamientos entre Israel y Hezbollah
estableciendo un plazo de 60 días para la retirada israelí del sur del Líbano y el repliegue del grupo armado al norte del río Litani.
Sin embargo, Israel justificó su permanencia en la región alegando que el gobierno libanés no ha cumplido completamente su parte del
acuerdo, que incluía la eliminación de la presencia armada de Hezbollah en la zona.
Según un comunicado de la Casa Blanca de ayer, la tregua fue extendida hasta el 18 de febrero para facilitar las negociaciones sobre
la liberación de prisioneros libaneses capturados tras el 7 de octubre de 2023.
El acuerdo había sido alcanzado con el nuevo presidente libanés, Joseph Aoun, enfrentado a Hezbollah, una organización terrorista
apoyada por Irán que controlaba todas las decisiones políticas en Beirut, hasta que Israel anuló a sus líderes y diezmó a su tropas
financiada y armada por Teherán.
El presidente Aoun abrió un diálogo con Israel y con la Casa Blanca, y tras largas horas de negociaciones secretas se acordó extender
la tregua por 21 días más.
La situación en el sur del Líbano sigue siendo inestable. El domingo, el Ministerio de Salud libanés informó que soldados israelíes
mataron a 22 personas y dejaron 124 heridos, entre ellos civiles que intentaban regresar a sus hogares.
El ejército israelí admitió haber disparado “tiros de advertencia en múltiples áreas”, aunque no especificó si estas acciones resultaron
en víctimas.
En respuesta, Qasem responsabilizó a las Naciones Unidas y a Estados Unidos por las consecuencias del retraso en la retirada israelí
calificando al estado israelí como “criminal de guerra” debido a las operaciones militares que dejaron más de 4.000 muertos y 16.638
heridos en el Líbano entre septiembre y diciembre de 2024, mientras la tregua estaba en vigor.
El líder de Hezbollah justificó la necesidad de su organización como “resistencia para enfrentar la ocupación” y afirmó que la
“trilogía del pueblo, el Ejército y la resistencia libanesa” había sido clave para frenar los avances israelíes hacia Beirut.
Además, criticó el silencio de los líderes políticos locales sobre las infracciones al alto el fuego y reiteró que la ocupación constituye
“una agresión a la soberanía que debe enfrentarse”. (I)
Fuente: evafm.net – infobae.com